De flores en el culo

Tener una flor en el culo: Dícese de tener una suerte tal que, aunque en un principio parece que todo está a la contra, acaba ocurriendo algo increíblemente bueno. Sinónimo: suerte, fortuna, chiripa, potra. Ej: Es imposible aparcar en el centro de la ciudad, pero tienes una flor en el culo y siempre encuentras plaza en la p*** puerta.

Y toda esta intro, amiguitos porque os quiero contar lo que me ocurrió el pasado sábado en el concierto de M Clan, que aunque en principio  no las tenía todas conmigo, acabó resultando ser una noche como diría Barney Stinson:
Legen… daria.

Hace tiempo que quería ir al concierto de M Clan, pero ninguno de mis amigos se quería apuntar. 23 euros de entrada, muy baratas y más para ser la celebración del 20 aniversario de la banda,  un concierto que prometía y del que iban a grabar un DVD que saldrá a la venta en Navidades. Iban pasando los días y yo sin comprar las entradas… Para cuando decidí comprarlas  ya quedaban pocas, básicamente las de visibilidad reducida. Así que intenté coger unas que parecian estar cerca del escenario (no conocía el Price, y daba la sensación de que mucho no vería desde ahí). Pero más valía coger esas entradas que quedarme una vez más sin ver al grupo. Justo al día siguiente pusieron a la venta más entradas para otro concierto que harían el día anterior, y que a mi me hubiese venido mejor.

Con esa sensación de “me han tangado y se va a ver fatal con esas entradas” fue pasando el tiempo. Lo bueno es que conseguí acompañante, una amiga que se animó a venir, pero seguía con la sensación agridulce, que poco a poco se fue disipando al ver que además de M Clan, traerían grandes artistas para el concierto. “Lo mismo no les veo, pero sí les escucharé”. Pensé.

El día del concierto, llegamos bastante pronto y nos mandaron a unas localidades en lo alto. Se veía bastante bien, aunque había una barra a la que tendríamos que apoyarnos para poder ver la totalidad del escenario.Se iba llenando poco al poco el Price y en el último momento nos dicen que esos no son nuestros sitios, que están más abajo. Bajamos las escaleras corriendo, con la incertidumbre de que iban a ser peores. Cuando vimos nuestras localidades nos quedamos alucinadas: estaban al lado del puto escenario (perdonad las malas palabras, pero hay que contarlo así) No tuvimos mucho tiempo para asimilar lo que nos acababa de pasar porque empezaba el espectáculo.

Sobre el concierto no me voy a poner a dar detalles, que para eso hay crónicas como la de efe eme, bastante completitas. Solo decir que si ya es un gusto oírles en directo y ver el animal escénico que es Carlos Tarque, hubo que sumarle los duetos con estos cracks: Alejo Stivel, Ariel Rot, Guasones, Miguel Ríos, Fito Cabrales, Carlos Raya, ‘El Drogas’ , Iñigo Uribe, y Bunbury; el resultado: un chute de adrenalina para los 1500 que asistimos al concierto.

Una muestra de lo cerquita que estábamos... ¡bendita visibilidad reducida!
Una muestra de lo cerquita que estábamos… ¡bendita visibilidad reducida!

Pero esto trataba de flores en el culo: de estar en el sitio adecuado en el momento preciso: Y ocurrió que, en un momento dado me agaché a coger algo de agua… al levantar la mirada vi que Carlos Tarque, de forma espontánea se acercaba a mi, con cara de desaprobación y con una cerveza en la mano, como diciendo “deja de tomar esa porquería y ten una bebida de verdad”, de una forma muy natural acepté la invitación (yo, que con lo rockera que soy, me gusta más el vino que la cerveza… ) Había más de un@ que me mataban con la mirada, yo solo pensaba en lo surrealista de la situación y que tenía una gran flor en el culo.

La birra de Tarque
La birra de Tarque. ¿Qué se hace en estos casos devolverle la invitación?

Resumiendo: uno de los conciertos que más he podido disfrutar, donde todo fue perfecto: la música, el ambiente… y el poder estar tan cerca, un gran privilegio. Volví a casa con la lata vacía de recuerdo, pensando qué haría con ella ¿ponerlo por Ebay? Ni de coña…¿intentar sacar el ADN de Tarque para  clonarle?… Tal vez. Lo que sí está claro, es que en esta ocasión no tuve una flor en el culo, sino una jardinera  y no pienso parar… ¡hasta que tenga el botánico brotando de mis nalgas!

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